Tal como lo denuncia Helena Alviar García, en Colombia además de los decretos que reiteran los derechos de la mujer a la intimidad y a la no discriminación suscritos por el país en diversos tratados internacionales, no existen mecanismos más creativos que contribuyan a la defensa de los mismos. Prueba de esto fue la encuesta del departamento administrativo nacional de estadística Dane en la cual se refleja que un 48 por ciento de las hijas de familias colombianas tienen menos libertad que los hijos varones en la familia. Por su parte, un 33 por ciento de los encuestados se ha sentido obligada a atender a sus hermanos varones y 43.7 por ciento son educadas para hacer las tareas de la casa (mientras sus hermanos no). Lo anterior solo nos dice que sigue latente, y de manera camuflada, el desamparo que sufre la mujer.
En un encuentro con gobernadores y alcaldes el presidente Juan Manuel Santos afirmó que a pesar de que en la política formal "el Estado colombiano está a la vanguardia en términos de igualdad a la mujer", aún hace falta avanzar en temas más informales como las costumbres cotidianas de los colombianos. Es decir que, hombres y en especial mujeres, estamos deambulando por la vida, juzgando de una manera infame por ejemplo que las mujeres son culpables de su maltrato, de sus abusos, o pensando aun que debemos ser sumisas y recatadas, o que estamos hechas únicamente para laborar en los oficios del hogar sin detenernos a pensar si este tipo de prejuicios nos ayudan a avanzar hacia una verdadera equidad de género. Erradamente seguimos con un pensamiento retrogrado y con gran falta de reflexión.
Retomando un caso que demuestra la incompetencia y la falta de interés por el respeto y el cumplimiento a los derechos de las mujeres es del de Angélica Bello, defensora de derechos humanos, abusada sexualmente por dos miembros de grupos paramilitares. No tuvo un avance en cuanto a su denuncia. Tuvo que llevar el RUT, un documento de la cámara de comercio y unas cartas de recomendación para demostrar que es defensora de derechos humanos pero ni siquiera la llamaron a hacer un retrato hablado del victimario. Y su más desconcertante final, donde no se sabe si murió en un intento suicida o si fue asesinada por la cobarde mafia de este país.
Otro suceso es el de la bogotana Diana Gamboa quien fue abusada sexualmente en un bus de Transmilenio y después de presentar una denuncia formal, su agresor fue detenido hasta las 9 de la mañana del día siguiente por el hecho de que la víctima no es menor de edad y porque no sufrió un acceso carnal violento. Se concluye que no hay una preocupación por sucesos cotidianos de discriminación y abuso hacia la mujer. Por otro lado, hablar de la inequidad laboral.
Muy a pesar de que La secretaria de la mujer hace jornadas de sensibilización y de fomento de educación para la igualdad y la equidad de género. No es una implementación suficiente e idónea que llegue al número de población necesaria para iniciar un verdadero cambio social y una verdadera culturización para que cada colombiano acepte las libertades que le corresponden a cada mujer y para que comiencen a eliminarse las secuelas que ha tenido el pensamiento retrogrado. Definitivamente hay que tomar acciones contundentes porque si al estado del plato a la boca se le cae la sopa, las mujeres tenemos que ir del dicho al hecho por nuestros derechos.
En un encuentro con gobernadores y alcaldes el presidente Juan Manuel Santos afirmó que a pesar de que en la política formal "el Estado colombiano está a la vanguardia en términos de igualdad a la mujer", aún hace falta avanzar en temas más informales como las costumbres cotidianas de los colombianos. Es decir que, hombres y en especial mujeres, estamos deambulando por la vida, juzgando de una manera infame por ejemplo que las mujeres son culpables de su maltrato, de sus abusos, o pensando aun que debemos ser sumisas y recatadas, o que estamos hechas únicamente para laborar en los oficios del hogar sin detenernos a pensar si este tipo de prejuicios nos ayudan a avanzar hacia una verdadera equidad de género. Erradamente seguimos con un pensamiento retrogrado y con gran falta de reflexión.
ResponderEliminarRetomando un caso que demuestra la incompetencia y la falta de interés por el respeto y el cumplimiento a los derechos de las mujeres es del de Angélica Bello, defensora de derechos humanos, abusada sexualmente por dos miembros de grupos paramilitares. No tuvo un avance en cuanto a su denuncia. Tuvo que llevar el RUT, un documento de la cámara de comercio y unas cartas de recomendación para demostrar que es defensora de derechos humanos pero ni siquiera la llamaron a hacer un retrato hablado del victimario. Y su más desconcertante final, donde no se sabe si murió en un intento suicida o si fue asesinada por la cobarde mafia de este país.
FAL.TA EL CONTRAARGUMENTO Y ESTE TEMA SÍ LO TIENE…PORQUE SON MUCHOS LOS QUE DEFIENDEN LA IDEA DE QUE EN COLOMBIA NO EXISTE DISCRIMINACIÓN DE GÉNERO……
Otro suceso es el de la bogotana Diana Gamboa quien fue abusada sexualmente en un bus de Transmilenio y después de presentar una denuncia formal, su agresor fue detenido hasta las 9 de la mañana del día siguiente por el hecho de que la víctima no es menor de edad y porque no sufrió un acceso carnal violento. Se concluye que no hay una preocupación por sucesos cotidianos de discriminación y abuso hacia la mujer.
ResponderEliminarEN LOS SECUNDARIOS DEBEN BUSCAR NO SÓLO HECHOS DE VIOLACIÓN SINO TAMBIÉN DE DESIGUALDADES LABORALES, DE TRATO, DE EXIGENCIAS….ETC….DEBEN COMPLEMENTAR SECUNDARIOS
Muy a pesar de que La secretaria de la mujer hace jornadas de sensibilización y de fomento de educación para la igualdad y la equidad de género. NO SE TERMINÓ LA IDEA….REDACCIÓN No es una implementación DE QUÉ????????suficiente e idónea que llegue al número de población necesaria para iniciar un verdadero cambio social y una verdadera culturización para que cada colombiano acepte las libertades que le corresponden a cada mujer y para que comiencen a eliminarse las secuelas que ha tenido el pensamiento retrogrado. Definitivamente hay que tomar acciones contundentes porque si al estado del plato a la boca se le cae la sopa, las mujeres tenemos que ir del dicho al hecho por nuestros derechos.ESTE PARECE UN PÁRRAFO DE CIERRE
NOTAS:
PUBLICACIÓN DE LA COLUMNA COMPLETA: vale 0.5: PUBLICADA : 0.5
CORRECCIÓN DE ARGUMENTO PRINCIPAL: vale 15: 15
CONTRAARGUMENTO: vale 15 NO HAY
SECUNDARIOS: vale 15: 10
NOTA: 30